¿Qué es la polinización?

En muchos cultivos, la polinización es la base del cuajado del fruto. Solo si se poliniza correctamente, se conseguirá una formación adecuada de la semilla, que representa la base de una fruta óptima, con una calidad excelente en cuestión de tamaño, vitaminas y vida comercial, ofreciendo el mejor potencial posible para los clientes. Para transferir el polen, la mayoría de cultivos dependen de los insectos. En otros cultivos, también puede jugar un papel importante el viento, el agua y vertebrados, como ratones, murciélagos y pájaros. Debido a los beneficios indicados a continuación, Koppert se centra en la polinización mediante (insectos) abejorros.

Polinización mediante insectos

A pesar de que las flores de la mayoría de cultivos producen néctar y polen, su cantidad y calidad suele variar enormemente; no solo entre los distintos cultivos, sino también entre los cultivares. Al visitar las flores, los polinizadores, como los abejorros y las abejas comunes, liban néctar y recogen polen con su abdomen y tórax peludos, que se transfiere regularmente a bolsas especiales en sus patas traseras. El polen se transporta a la colmena y se usa como alimento para las larvas. Durante sus visitas a las flores, una gran cantidad de polen se adhiere accidentalmente al vello del insecto. De este modo, el polen se transfiere de una flor al estigma de la misma o de otra flor, facilitando la polinización cruzada. 

En cultivos autopolinizantes, tales como los arándanos y los tomates, las visitas de los abejorros son si cabe aún más beneficiosas, puesto que provocan una vibración (polinización del zumbido) que optimiza la polinización. 

Polinización en cultivos protegidos

La polinización es muy importante en la horticultura, debido a que la mayoría de frutos comerciales no se desarrollan, si las flores no se polinizan correctamente. En los invernaderos comerciales en los que crecen frutas y hortalizas, la polinización es especialmente importante para los tomates, la fruta blanda, los calabacines, los melones y los pimientos. Debido a que los polinizadores naturales y el viento suelen faltar en los invernaderos, es indispensable que se usen insectos o polinización artificial.

Polinización eficaz

Una polinización eficaz conlleva unas mejores cosechas con frutos de mejor calidad, debido a: 

  • Mejor cuajado del fruto: cuanto mejor sea la polinización más frutas se podrán cosechar.
  • Frutos más grandes: un mayor número de semillas que estimulan un desarrollo óptimo provocan frutos más grandes.
  • Mayor vida comercial: las semillas también estimulan la asimilación de calcio en el fruto, debido a lo cual se mejora la resistencia del fruto (piel) a las enfermedades y a la manipulación durante su almacenamiento, disminuyendo significativamente las pérdidas post-cosecha.
  • Frutos de mejor forma: unos frutos bien polinizados aumentan la proporción de frutos con una forma óptima. Los problemas con la forma deficiente del fruto son comunes en fresas, peras (forma botella), manzanas, calabacín, etc. Las frutas deformes y más pequeñas, no solo ofrecen una cosecha de menor calidad, sino que también suelen conllevar mayores costes de manipulación.
  • Un periodo de cosecha más corto: una polinización adecuada conlleva una maduración del fruto más uniforme y, a menudo, más temprana, resultando en periodos de cosecha más cortos, ahorrándose dinero y pudiendo comercializar antes los productos.
  • Disminución de los residuos: una maduración más uniforme de frutos de primera calidad suele provocar la disminución del uso de fungicidas para luchar, por ejemplo, contra la putrefacción del fruto.
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